| |
LO FEO Y LO BELLO
Los deseos de cambio y/o el cambio de los deseos*
La ética y la moral están íntimamente relacionadas y son parte constituyente de esta macrocultura de dominio; ejercidas desde un poder protegido por lo divino aparecen inmodificables y omnipotentes. Quién sabe si el desafío para transitar a una nueva civilización, más humana, sea desmontar la idea de superioridad -sostenida por lo divino- que impregna estos conceptos y sus valores, como un intento de hacerlos flexibles y modificables desde lo humano.
La estética ha estado al servicio de las ideas de la ética y la moral. El arte religioso es un ejemplo de una estética al servicio de una ideología, como lo fue el arte propagandístico de la Unión Soviética. La relación de la estética con las religiones y su manera de entender la vida (seas o no partícipe de las instituciones religiosas) es parte integrante de nuestra civilización que, por cierto, avanza en la deshumanización, cada vez de manera más acelerada.
Mientras más se separa el arte de esta moral omnipotente, mientras más se acerca a la libertad, sus expresiones nos dan señales de la necesidad de abandonar la macrocultura vigente. Esta macrocultura descreída de sus propios dioses que no es capaz de asumir su descreimiento, por lo tanto, los reinstala constantemente en su decepción.
Toda persona tiene una lista más o menos consciente de lo que encuentra bueno y malo, bello y feo, lista que descansa en el más convencional sentido común instalado por esta macrocultura.
Propongo que cada quien haga sus propias listas, reconociendo sus creencias y sus decepciones e interrogando lo que realmente ve, hace, piensa y siente. Por ejemplo, en una de mis primeras listas, encuentro fea a una pareja bailando vals o tango o bolero..., porque veo en estos bailes el dominio-conquista de los varones y la participación colaboradora-sometida de las mujeres; es decir, veo el amor romántico amoroso en el que perdemos nuestra capacidad humana del pensar, lo que posibilita la violencia (y eso es muy feo). Mientras no cambiemos las ideas-valores que nos emocionan, no cambiamos realmente; no sirve el rechazo racional o teórico desligado de lo emocional ni viceversa. Al salir a la calle, todos aún bailan vals, con la música que sea. Esto no excluye que encuentre bello un cuerpo expresado en la danza.
LO FEO
Encuentro feo y muy feo el contenido de dominio/esclavitud que inunda las relaciones de los humanos
Encuentro fea la culpa por tener un cuerpo
Muy fea la heterosexualidad obligatoria
Encuentro feo y muy feo el amor a la patria
el amor a los uniformes
y a cualquier camiseta
Encuentro casi grotesco el matrimonio (otra camiseta)
Encuentro feo tener que pagar para mirar
Muy feo que el papa se sienta poseedor de la moral
y, además, se sienta el mayor experto en la moral natural
Me parece muy feo un cuerpo no expresado
y los silencios cómplices del dominio
Encuentro feos y muy feos los desfiles militares (me recuerdan miles de cuerpos destrozados)
y los desfiles de aparatos de guerra (veo en ellos la represión de los pueblos)
Qué fea la maternidad obediente
En realidad, el ser obediente
Encuentro grotesco no estar entera y ser la media naranja de alguien
Encuentro grotesco quedarse pegado en la tradición
Fea y muy fea es la historia inundada de héroes
Feas y muy feas, las catedrales -también las góticas (no puedo mirarlas sin ver en ellas la quema de mujeres y sus cuerpos clausurados)
Encuentro feo un Alfa Romeo contaminando el aire
y muy fea toda expresión de depredación del planeta
Encuentro feo y muy feo que necesitemos niños para no estar solos
y para perpetuar nuestros nombres
Encuentro fea la navidad
Y que un niño tenga que venir a salvarnos
Encuentro feo y muy feo matar árboles para mantener los diarios y las revistas
Encuentro muy fea a la virgen...
y al virgen
Encuentro feos y muy feos a los filósofos... misóginos
Qué fea la masculinidad
Y tan fea la feminidad
Encuentro fea y muy fea la macrocultura que nos contiene
Feas y muy feas son la caridad, la tolerancia, la solidaridad...
Encuentro feo y muy feo que la homosexualidad reproduzca los modelos de la heterosexualidad parejil
Grotesco, un Picasso en la bóveda de un banco
Encuentro feo y muy feo jurar amar para siempre
Encuentro fea y muy fea la felicidad envasada
Feísimo, el amor obligado
Feísima, la consanguinidad y sus intereses
LO BELLO
Para quienes estamos mirando por otra cultura, la mayoría de lo bello está pendiente. Sin embargo,...
Es bello y muy bello diseñar la propia vida
Muy bello, decidir sobre el propio cuerpo
Bello, bello, el amor propio
Encuentro bello y muy bello que no haya hambre
y tener acceso a la salud
Encuentro bello el respeto a la biodiversidad como vida
Bellísimo, estar expresada
Encuentro muy bello el desprendimiento, incluso de la vida misma
Y decidir sobre la propia muerte
Encuentro bellas y muy bellas las relaciones basadas en el respeto HUMANO
Encuentro bello el cuerpo humano
y muy bello el pensamiento no condicionado
Bellísimo, traicionar la feminidad y la masculinidad que la contiene
Encuentro bella y muy bella la libertad... (*)
(*)¿Qué significa la libertad para una mujer que tiene una historia totalmente distinta a la de los hombres?. Libertad e igualdad están teñidas de masculinidad, y digo teñidas para no decir que son igualdades y libertades masculinistas, y sin embargo "ejercidas" por las mujeres. Las mujeres necesitamos una historia propia, para esto, tenemos que comprender que la libertad, para un cuerpo sexuado mujer, tiene una dimensión muy distinta a la de la masculinidad. La cultura vigente nos impone la idea de libertad en una aparente neutralidad. Las grandes epopeyas en nombre de la libertad, siempre fueron narradas por y para la libertad masculina. Sin irnos muy lejos en la historia, basta ver la lucha de Afganistán. Nadie hizo la guerra porque hubiesen mujeres en estado de extrema esclavitud. Sabemos que las guerras son unas luchas de hegemonías y poderes masculinos. Cuando se habla de que la libertad tiene un límite, que es el respeto al otro, en una cultura que plantea la idea de un hombre superior, lo mínimo que obtenemos es una deformación de la libertad. Pareciera que este concepto no tuviera sutilezas. Sin embargo, la propuesta de libertad contiene censuras. Apropiarnos de la libertad en su totalidad se transforma en una transgresión, se le impone límites arbitrarios: el respeto al otro, ¿en una cultura de dominio?. A los hijos de esta cultura se les dan "CIERTAS LIBERTADES".
La libertad se necesita en plenitud para poder pensar, para ser persona. El desafío en este momento para las mujeres es empezarnos a pensar como un cuerpo sexuado libre, y ponerle a nuestra libertad, símbolos y valores, saliéndonos de la dinámica del dominio, en la que sólo es posible una libertad condicionada por otros. Es muy difícil que los hombres entiendan lo que es la "aventura" de construir esta libertad para nosotras, esta libertad siempre negada, por eso, cuando hablamos de libertades, ¿de qué estamos hablando, si estamos acoplándonos a un sitema cultural que está hablado y simbolizado por un cuerpo dominante?.
Margarita Pisano Fischer,
Santiago, agosto de 2002
|